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Fraude empresarial en la jurisdicción laboral: errores que no debes cometer al investigarlo

27 de Septiembre del 2018

 Fraude empresarial en la jurisdicción laboral: errores que no debes cometer al investigarlo

En ocasiones, muchas actuaciones que constituyen fraude empresarial no son denunciadas ante la justicia por la imposibilidad de probar dichos delitos. En este artículo daremos algunas ideas claves para que las compañías puedan reconocer este tipo de casos y saber qué hacer. Es importante saber como realizar los procesos de investigación y como recolectar pruebas.

Contexto jurídico: derechos de las partes

Ambas partes en un posible conflicto derivado de un caso de fraude empresarial tienen sus derechos garantizados. 

Por un lado, el empresario tiene derecho a su propiedad. Es decir, tiene el poder de dirección, de organización y administración sobre su negocio. Tiene derecho a controlar y vigilar si sus subordinados cumplen con sus  obligaciones laborales. Por el otro, el empleado también tiene derecho a la intimidad protegidos por la Constitución. Por ejemplo, la inviolabilidad de las comunicaciones privadas. Los jueces investigan y penan a aquellos que se salten una ley, pero estos derechos los tienen que respetar. 

Mencionamos los derechos del trabajador porque es muy habitual que la empresa viole esos derechos a las comunicaciones privadas cuando tiene sospechas de comportamientos fraudulentos por parte de un empleado. Esto se debe a investigaciones mal realizadas. Es importante aplicar una metodología a la hora de investigar que no incurra en prácticas que luego un juez considere ilícitas (revisión de mails, grabaciones…). Es posible que, si no se realizan estas pesquisas de manera adecuada, se incurran en delitos tipificados en el Código Penal. Se puede resumir en que no es recomendable que te tomes la justicia por tu mano. Hay revisiones de taquillas o demás espacios personales que no tienen justificación desde el punto de vista legal.

En este aspecto, cabe mencionar la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sentenció el 12 de enero de 2016 que la empresa puede revisar los correos que se envíen en horario laboral tanto desde el correo corporativo, como desde uno personal si se usa el ordenador de trabajo.

La legislación española es más restrictiva y señala que el jefe debe notificar a los empleados previa inspección. Y la legislación estatal, en este caso, se impone a la comunitaria.

Cada caso particular tiene sus aristas y lo más recomendable es ponerse en manos de profesionales que conozcan la legislación vigente. En Grossman, realizamos auditorías y peritajes económicos, que es una buena forma de acreditar si se ha producido ese fraude.

Grossman en crecimiento

En Grossman tenemos como objetivo inmediato formar acuerdos con otros Economistas que ejerzan actualmente su profesión como profesionales independientes y que su actividad no se centre exclusivamente en el ámbito de la gestoría. Si desea mayor información, no dude en contactarnos. Estaremos encantados de conocerle.