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Calcular el valor de una empresa: explicamos los diferentes métodos que hay

26 de Octubre del 2018

Calcular el valor de una empresa: explicamos los diferentes métodos que hay


Determinar el valor de una empresa es un proceso complicado y con un componente subjetivo importante. El concepto de valor propuesto por un experto trata de determinar cuál sería la banda de fluctuación de valores posibles de un negocio, sin considerar las circunstancias innatas al comprador o al vendedor, es decir las sinergias inherentes. 

En general, el valor de una Compañía es una expresión numérica que los expertos determinan en función de los factores relevantes internos y externos a la misma y se utiliza como base para las negociaciones posteriores relativas al precio.

Hay diferentes métodos de valoración que se han ido desarrollando para calcular, desde diferentes perspectivas, el valor de una entidad. 

Valor neto contable

Se trata de la diferencia que existe entre la suma del valor contable de su activo real y la suma del valor contable de su pasivo exigible. Esta valoración no tiene en cuenta la existencia de plusvalías implícitas, y obvia las rentabilidades (tanto las presentes como las futuras). A su favor, se puede decir que cuenta con datos objetivos, extraídos directamente del Balance. Su uso no es habitual pero no está abandonado. En Grossman lo hemos usado en ocasiones para negocios con un histórico corto y fondo de comercio no desarrollado  y lo que desean trasmitir las partes es, básicamente, los activos del negocio (existencias, mobiliario, maquinaria).

Valor liquidativo

Es el valor de una empresa si nos plantearemos el caso hipotético de su liquidación. Estimamos el valor de todos los activos y le restamos el pasivo (que previamente debemos de cuantificar) y los gastos estimados de liquidación.  Es un método no habitual y muy complicado porque valorar activos liquidativos no es sencillo. Puede dar lugar a mucha discusión porque las tasas de descuento y bases de trabajo utilizadas para valorar los activos  pueden estar sujetas a mucha crítica por su variabilidad.   Este método se ha hecho muy conocido a raíz de la intervención por parte de las autoridades europeas del Banco Popular y su venta por 1 euro al grupo Santander.

Según la capitalización del Beneficio

Se valora a una empresa capitalizando a una tasa de actualización del beneficio anual. Aquí sí que se tiene en cuenta la rentabilidad actual, pero la proyecta a futuro. Por esto, la tasa de actualización escogida hace que el valor resultante pueda cambiar de manera significativa.  Se utiliza cuando la compañía evidencia la capacidad de generar un buen nivel de beneficios netos en el futuro, pero no dispone de proyecciones de beneficios y flujos de caja para un número suficiente de años futuros.

Según los Múltiplos Comparables

Se usan transmisiones disponibles de otras empresas. Éstas tienen que ser del mismo sector y de un tamaño similar. Se realiza un cálculo de los ratios entre el precio pagado y una serie de parámetros, como las ventas, el EBITA, el activo… Los ratios obtenidos se aplican a la empresa sujeta a valoración. Este método tiene como punto a favor la utilización de transacciones reales y recientes, aunque esos datos usados para la valoración son difíciles de conseguir (no siempre se puede disponer de ellos). Además, aplicar los ratios obtenidos de una empresa a otra no siempre es la solución más adecuada. 

La AECA ha publicado muy recientemente un estudio muy interesante sobre la viabilidad o razonabilidad de seguir utilizando este método. Invitamos a conocerlo. 

Descuentos de los flujos de caja

Es el método más aceptado y el más comúnmente utilizado para aquellas compañías manufactureras y comerciales que dispongan de proyecciones fiables que cubran largos períodos de tiempo y que evidencian flujos de caja estables en el futuro. Se realiza una estimación de los flujos netos de la caja de los próximos cinco ejercicios y se calcula el valor residual al final del periodo estimado (por lo general, como flujo perpetuo). 

Este método es muy dependiente de la subjetividad de los flujos futuros y requiere un conocimiento profundo de la empresa así como de las tasas de descuento y beta que se utilizan. Es un método riguroso y los informes son extensos y muy instructivos pero no todos los profesionales están capacitados para utilizarlo.

Como hemos visto, cada todo tiene sus ventajas e inconvenientes, por lo que es habitual la combinación de varios métodos. Lo más común es usar el de descuento de los flujos de cajas, y comprar el resultado con el de los múltiplos comparables. 

En Grossman, como especialistas en economía forense, estamos habituados a este tipo de informes y dictámenes. Invitamos a visitar la web de Grossman y leer los artículos publicados por los Socios en revistas profesionales referidos a este tema y su problemática en el mundo judicial. 

Grossman en crecimiento

En Grossman tenemos como objetivo inmediato formar acuerdos con otros Economistas que ejerzan actualmente su profesión como profesionales independientes y que su actividad no se centre exclusivamente en el ámbito de la gestoría. Si desea mayor información, no dude en contactarnos. Estaremos encantados de conocerle.